Uno de los problemas que más preocupa a los profesionales de la salud y a los usuarios es la isoapariencia de los envases de medicamentos. Este término alude a la similitud en el diseño y apariencia de envases de fármacos diferentes. Algo que puede generar confusiones graves en los pacientes, pero también en el personal sanitario encargado de su dispensación en los hospitales o en las propias farmacias, fruto de la urgencia, la carga de trabajo y el ritmo acelerado.
Ya a inicios de los 2000, un estudio científico publicado en Journal of Medical Systems alertaba de que los errores con nombres parecidos de medicamentos o que suenan igual producían miles de muertes al año en Estados Unidos, además de suponer millones de dólares en costes. “Hasta el 25% de todos los errores de medicación se atribuyen a la confusión del nombre, y el 33% a la confusión del envase y/o el etiquetado”, señalaba el informe.
Y es que no es un problema menor: cada año, se reportan incidentes relacionados con la administración de medicamentos, comúnmente en personas mayores o con problemas de visión. Esta situación puede ser especialmente peligrosa, ya que afecta a la salud. Por ello, es una cuestión crucial contar con envases claros y diferenciados, que muestren la información relevante de manera precisa y visible.
Un ejemplo de confusión: Lorazepam vs. Loratadina

En el verano de 2024, un usuario denunció a través de redes sociales que su madre había confundido Lorazepam y Loratadina. Lorazepam es una benzodiazepina de alta potencia indicada para tratar la ansiedad, mientras Loratadina es un antihistamínico que se prescribe para tratar los síntomas de la alergia.
¿El problema? El envase es casi idéntico: caja blanca y tipografía y detalles en violeta que hacen difícil su diferenciación. El afectado contaba que su madre, de 77 años, había estado tomando durante cinco días Lorazepam pensando que era Loratadina, su tratamiento habitual para la alergia.
La confusión y la preocupación generadas llevaron a la marca fabricante a modificar el diseño del envase de Lorazepam, cambiando el color violeta por verde. Aunque esto también generó algunas dudas por parte de usuarios, ya que entonces se parecía a otro medicamento.
Ausencia de normativa para prevenir la isoapariencia
Desde hace años, diferentes asociaciones y colectivos profesionales advierten de que sería necesario implementar una normativa que regule de manera clara el diseño de los envases.
En España, la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios establece criterios generales, pero no aporta directrices concretas sobre la diferenciación de envases. Así, en el apartado 1 del artículo 10, se señala que, para que un medicamento pueda ser autorizado, debe “Estar correctamente identificado” y “Suministrar la información precisa, en formato accesible y de forma comprensible por el paciente, para su correcta utilización”.
Sin embargo, aunque estos dos supuestos se cumplan, no garantizan el correcto uso por parte del paciente. Por eso han surgido iniciativas que buscan promover prácticas seguras en la administración de medicamentos. Un ejemplo es Stop errores de medicación, una campaña de sensibilización impulsada por profesionales de la salud, o las guías emitidas por organismos oficiales que pretenden reforzar la seguridad del paciente.

Diseño de envases para evitar la isoapariencia
En este contexto, las empresas dedicadas al diseño y preimpresión de packaging tienen una gran responsabilidad y también una oportunidad de aportar valor. Contar con envases que no solo cumplan con la normativa vigente, sino que también estén diseñados para evitar confusiones es perentorio.
Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, en el envase debe figurar:
- Nombre del medicamento
- Principio(s) activo(s)
- Composición / excipientes
- Vía de administración / tamaño de envase y forma farmacéutica
- Símbolos, gilas y leyendas
- Condiciones especiales de conservación
- Titular de la autorización de comercialización / Representante local
- Dispositivos de seguridad /Lote y caducidad
- Blue box
- Códigos QR
- Pictogramas y otros elementos

Incluir otros pictogramas, como la forma farmacéutica real, el logo de certificación de uso de papel reciclado, la posología o grafismos de partes del cuerpo para facilitar la comprensión en caso de medicamentos sin receta, es aconsejable, pero voluntario. Se puede encontrar más información al respecto en la página web de la AEMPS, perteneciente al Ministerio de Sanidad.
Consejos para diseñar packaging farmacéutico
Además de contener toda la información reglamentaria, los envases de los medicamentos deben estar diseñados para garantizar la adecuada conservación frente a factores externos que puedan degradar sus componentes, como la luz o la temperatura.
En este sentido, es fundamental emplear materiales opacos con propiedades barrera al vapor de agua y al oxígeno, con cierres y sellados efectivos, tal y como recomienda el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE).
Con el objetivo de evitar confusiones con otros medicamentos, es necesario realizar una diferenciación cromática efectiva y una correcta identificación. Además, es importante usar una tipografía clara y legible, y apoyar la información con iconos o pictogramas que favorezcan la correcta comprensión por parte de los usuarios.
Si tienes dudas sobre cómo diseñar envases de medicamentos, en Puntes Packaging Partners podemos ayudarte. Somos expertos en la gestión integral de la cadena gráfica de los envases. Te acompañamos de principio a fin: desde la conceptualización de tu envase hasta la creación de una plancha flexográfica adaptada a tu diseño, para que puedas imprimir tu producto en serie. Contáctanos


