Aprobaste el diseño en pantalla, definiste la paleta de color y elegiste el material ideal para tu envase. Todo parece listo para ir a producción. Sin embargo, entre el arte final que crea una agencia creativa y el archivo que se envía a grabar a los clichés existe una etapa técnica decisiva: la preimpresión
En el packaging de gran consumo, la flexografía domina por su versatilidad en plásticos, complejos laminados y cartón ondulado. Para evitar sorpresas desagradables en la tirada final, explicamos los 5 conceptos básicos que gestionamos en el laboratorio antes de ir a máquina:
- 1. Ganancia de Punto y Curvas de Compensación:
- ¿Qué es la Ganancia de Punto? Piensa en lo que ocurre cuando presionas fuerte un sello de caucho con tinta sobre un papel: el trazo se expande y queda más ancho que el dibujo original. En la imprenta pasa exactamente lo mismo; al presionar el cliché contra el soporte, la tinta se aplasta y el punto de color crece. Si no se compensa, una sombra suave o un color claro se imprimirá mucho más oscuro y manchado de lo previsto.

- ¿Qué es y cómo se ajusta una Curva de Compensación? Para corregirlo, la curva de compensación actúa como un «filtro corrector» en el ordenador. Si sabemos que la máquina va a engordar un punto del 10% hasta convertirlo en un 25%, en la preimpresión achicamos el punto en el archivo antes de fabricar la plancha (por ejemplo, dejándolo en un 4%). Así, cuando la impresora lo aplaste con fuerza en la tirada real, el punto crecerá justo hasta el 10\% exacto que buscabas, logrando un color limpio, brillante y sin sombras manchadas. Esta infromación se recoge en los test de máquina que realizamos en nuestros impresores, o a través de muestras impresas.
- 2. La Cama de Blanco (White Underprint):
- La cama de blanco total o parcial: En packaging flexible transparente o metalizado (como bolsas de snacks o lácteos), las tintas CMYK no se aplican sobre una base blanca. Sin la «cama de blanco» (una capa de tinta blanca opaca colocada estratégicamente debajo del diseño), los colores pierden brillo, intensidad y se vuelven translúcidos.


- 3. Trapping (Solape técnico):
- El trapping o pisada: Las máquinas de flexografía imprimen a gran velocidad. Las ligeras vibraciones del material pueden provocar descalces de registro de fracciones de milímetro. El trapping amplía sutilmente los bordes de los colores contiguos en el archivo para evitar que aparezcan rendijas o líneas blancas indeseadas en el envase impreso.

- 4. Tramado y Selección de Lineatura (LPI):
- La lineatura indica la cantidad de puntos de trama por pulgada. Una liniatura alta otorga mayor calidad fotográfica, pero en soportes porosos como el cartón ondulado puede saturar el material. La preimpresión ajusta el tamaño del punto al comportamiento real del soporte.

- 5. Registro de Códigos de Barras y Textos Legales:
- Los códigos de barras EAN/GS1 deben orientarse preferentemente en el sentido de la marcha de la máquina. Esto evita que el aplastamiento técnico de la tinta deforme las barras y garantiza una correcta lectura en los escáneres del supermercado.
- Si se imprimiera en perpendicular (en escalera), el aplastamiento de la tinta engrosaría las barras negras y estrecharía los espacios blancos, alterando la codificación geométrica del GS1 y haciendo que el escáner del supermercado falle.

Conclusión:
La preimpresión en flexografía es el filtro técnico que garantiza que el diseño original no pierda su esencia durante la tirada industrial. En Puntes Packaging Partners nos aseguramos de que cada cliché de alta definición proteja la identidad visual de tu marca en el lineal.

