La creciente preocupación por el impacto ambiental de los envases ha impulsado una transformación normativa sin precedentes en Europa. Como telón de fondo, alcanzar la neutralidad climática en 2050, para lo que se establecen una serie de acciones y plazos. Fabricantes, empresas y agentes del sector deben ponerse manos a la obra si no quieren ser vagón de cola, adaptando sus envases a los nuevos requisitos de diseño y etiquetado.
En este blog vamos a analizar las implicaciones más relevantes del nuevo marco legal establecido por el Reglamento Europeo de Envases (PPWR), aprobado en diciembre de 2024, así como el enfoque específico que aplican países como Francia e Italia, dos mercados que han avanzado rápidamente en esta transición.
Reglamento (UE) 2025/40: El impulso hacia envases 100% sostenibles
El nuevo Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), tiene como objetivo armonizar las normativas de envases en toda la Unión Europea. En líneas generales pretende:
- Garantizar que todos los envases sean reutilizables o reciclables para 2030, asegurando su integración en un sistema circular de gestión de materiales.
- Reducir el uso innecesario de envases, mediante un diseño más eficiente que disminuya su peso, volumen y complejidad, eliminando materiales superfluos que dificulten el reciclaje.
- Fomentar la innovación sostenible, promoviendo el uso de materiales de menor impacto ambiental y con alto contenido reciclado, especialmente en envases plásticos.
- Reforzar la economía circular, mejorando los sistemas de reciclaje y valorización para facilitar la reincorporación de materias primas secundarias y reducir la dependencia de recursos vírgenes.
El reglamento introduce un novedoso sistema de calificación de la reciclabilidad en A, B o C, que deberá figurar en el etiquetado. Según este esquema, se restringirá la entrada de envases tipo C, ya que se consideran “técnicamente no reciclables”. Será de obligada indicación a partir del 1 de enero de 2030. Desde 2038 se espera que tan solo puedan acceder al mercado los de grado A y B.
Otro de los puntos en los que incide la nueva normativa es en la limitación de uso de sustancias químicas peligrosas en envases alimentarios, concretamente las sustancias perfluoroalquiladas, conocidas como PFAS, ya que persisten en el entorno constituyendo una amenaza para la salud humana y el medio ambiente.
Respecto a la información suministrada a los consumidores, a partir de agosto de 2028 todos los envases deberán llevar un etiquetado armonizado sobre composición y reciclabilidad. Este deberá estar basado en pictogramas y ser fácilmente comprensible para todos los ciudadanos. La Comisión Europea se emplaza a 2026 para la toma de decisiones sobre la estandarización de estas etiquetas.
FRANCIA: Así funciona el logotipo Triman e Info-tri
Francia ha sido pionera en la implantación de normas estrictas bajo la Ley AGEC, ‘Anti-Gaspillage pour une Économie Circulaire’ (“anti-residuos para una Economía Circular”). Desde enero de 2022, es obligatorio incorporar el logotipo Triman en todos los envases dirigidos al consumidor, acompañado por las instrucciones Info-Tri, una extensión de este logotipo que permite a productores y fabricantes de envases explicar de manera clara y visual cómo debe clasificarse cada componente del envase.

Un aspecto relevante es la prohibición de términos como “biodegradable” o “respetuoso con el medio ambiente” en los envases, tal y como figura en el artículo 13 de la citada norma. Esta medida también forma parte del RD 1055/2022 que entró en vigor en España a principios de año, donde se pone coto a este tipo de expresiones que pueden inducir a equívoco a la población.
Con posterioridad a la Ley AGEC, Francia ha aprobado el Decreto n.º 2022-748, que insta a los fabricantes a proporcionar al consumidor una ficha ambiental digital del producto, accesible en el momento de la compra ya sea en tienda física o en plataformas online, y que debe ser consultable durante los dos años siguientes a su comercialización.
ITALIA: Etiquetado obligatorio con códigos y directrices específicas
En Italia, el Decreto Legislativo Nº 116/2020, en vigor desde enero de 2023, establece la obligatoriedad del etiquetado medioambiental en todos los envases, tanto para el mercado B2B como B2C. La normativa exige que los envases indiquen, en italiano:
- El tipo de material utilizado, con su código alfanumérico correspondiente según la Decisión 97/129/CE.
- Las instrucciones de recogida selectiva, reutilización y reciclaje, teniendo en cuenta si los componentes son separables o no separables manualmente por el consumidor.
Para los envases destinados al consumidor final (B2C), estas indicaciones deben figurar claramente en el propio envase. No existe una nomenclatura específica promulgada por el gobierno para este fin, pero el Consorcio Nacional de Embalaje (CONAI) proporciona recomendaciones útiles sobre cómo aplicar correctamente estos requisitos.


¿Cómo puede ayudarte una empresa de preimpresión?
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Por eso, en Puntes Packaging Partners acompañamos a nuestros clientes en la adaptación normativa de los diseños, asegurando un resultado final que cumple con las exigencias legales en toda Europa.

