Todos sabemos lo importante que es conseguir atrapar la atención de los consumidores en el lineal para que escojan tu producto sobre el de la competencia. Y ¡ojo!: esto no es nada fácil. Vivimos en un mundo donde estamos sobreexpuestos a estímulos de forma permanente. Tantos que, a veces, terminan por saturarnos. En medio del vasto océano de marcas y opciones, tenemos un propósito: destacar en el estante. Y para ello necesitamos tener en el horizonte algunas ideas clave, como los 6 errores que debes evitar en el diseño de tu packaging en 2025 si no quieres que el cliente apueste por otras alternativas.
1. No entender el formato
Hay formatos más complejos que otros y algunos de ellos son difíciles de visualizar cuando te enfrentas a un plano en la pantalla. Si no hacemos el plano nuestro, podemos incurrir en errores como: solapas que no deben llevar tinta, textos en dirección opuesta, utilizar zonas de baja visibilidad o, lo que es peor, poner textos en zonas que quedan ocultas.

¿Cómo podemos evitarlo? Podemos optar por el método tradicional: imprimir el plano e intentar montarlo manual y artesanalmente. O bien podemos recurrir a soluciones en 3D, que nos permitirán examinarlo de forma mucho más fiable.
2. Enfocar el diseño del envase de forma aislada
Una buena idea creativa no lo será tanto si no tiene en cuenta la gama total del producto. El diseño de packaging debe atender a sus aplicaciones en los diferentes formatos y materiales sin restar valor a la imagen de marca y de producto que queremos comunicar.
Por ejemplo, es habitual que en muchas superficies nos encontremos los envases dentro de cajas expositoras. Si no hemos previsto la posición del envase en la caja, podemos encontrarnos con elementos que queremos destacar y que finalmente quedan tapados.

En el caso del e-commerce, nos enfrentamos a dos retos que nos obligan a pensar en el conjunto de la experiencia y no desvincularla del diseño del producto. Por un lado, y con objeto de garantizar una buena experiencia de compra, debemos crear envases resistentes, que protejan el producto durante el envío y lleguen en un correcto estado al cliente. Por otro, es importante concebir el momento de desembalaje, lo que se conoce como ‘unboxing’, convirtiéndolo en un instante memorable. Se trata de generar sensaciones que hagan que la marca deje huella en el consumidor.
3. No establecer controles de contenido

Tu envase debe cumplir con la normativa vigente en cada momento. Es un requisito legal previo a la comercialización, pero, además, logotipos, códigos de barras o información nutricional son elementos que transmiten confiabilidad al usuario, que juzgará que tu producto tiene la calidad suficiente. Una errata en la tabla nutricional, no destacar un alérgeno o no respetar la medida mínima de textos de la UE pueden invalidar el uso de un envase, con las consecuentes repercusiones económicas.
A la normativa nutricional se suma la legislación sobre sostenibilidad, que persigue evitar prácticas como el greenwashing. Usar símbolos de reciclaje incorrectos, hacer afirmaciones («100% verde», “ecológico”, “respetuoso con el medio ambiente”) no verificadas o no cumplir con el nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) de la UE puede acarrear sanciones y, consecuentemente, dañar la reputación de la marca.
Con Puntes Online te ayudaremos a hacer una revisión del archivo mucho más rápida y profesional. Con nuestro gestor web podrás: comparar entre varias versiones, separar canales, controlar medidas, porcentajes de color o numeraciones de códigos, entre otras posibilidades. Definamos tu checklist y pongámonos en marcha: https://puntes.es/puntes-online/.
4. No tener en cuenta la técnica de impresión

El mundo del diseño y las artes gráficas a veces van en direcciones contrapuestas. Unos buscan potenciar la parte creativa y los otros la parte productiva. Si conseguimos unir ambas variables tendremos el éxito asegurado.
Flexografía, huecograbado y offset son las tres técnicas principales en la impresión de packaging. Resulta de vital importancia anticiparnos y contemplar las ventajas y dificultades de cada una de ellas. Algunos ejemplos: número de tintas, cobertura máxima, degradados, posibles errores de registro, grosor en los textos o en las líneas positivas y negativas… Si tenemos en cuenta estos puntos, facilitaremos la labor de toda la cadena gráfica.
5. Dar mucho protagonismo a diferentes elementos
Logotipos grandes, claims con fuentes duras, productos con dimensiones excesivas, fondos con colores vivos… No podemos atacar a todo, ¿no crees?

Lo primero que debemos abordar en un diseño es el objetivo que perseguimos y el mensaje que queremos destacar. Teniendo claro el punto de partida, nos podremos plantear opciones para comunicar de forma clara y directa. Fundamental elegir la forma adecuada del envase, escoger los colores más convenientes para la venta teniendo en cuenta la psicología del color (y tu imagen de marca, ¡por supuesto!) y optar por una tipografía legible.
En 2025, el «ruido visual» es el enemigo, así que es más importante que nunca ser claros. De hecho, en los últimos años el minimalismo ha cogido fuerza. ¿Cómo podemos entonces comunicar cuando los diseños se simplifican tanto? Una alternativa es integrar códigos QR que redirijan al consumidor a una página de información sobre trazabilidad, Responsabilidad Social Corporativa (RSC), instrucciones de reciclaje, experiencias virtuales interactivas, etc.
6. Ignorar la Sostenibilidad en el Ecodiseño

Hace unos años, ser «eco» era un plus, pero hoy es necesario, por exigencia del consumidor y por mandato normativo. Este «mandato normativo» se materializa en directivas que apuntan a un objetivo principal: que todos los envases sean reutilizables o reciclables para 2030.
Porque un diseño puede ser bonito, pero será rechazado por el consumidor si percibe un derroche de material, o que la caja no puede reciclarse. Así que es perentorio preguntarse cómo podemos hacer para minimizar el impacto ambiental sin sacrificar la protección del producto y la identidad de la marca. Aquí, un consejo práctico: priorizar monomateriales, materiales reciclados, compostables o reutilizables.
En resumen…
Llegados hasta aquí, sabemos que no existe una fórmula mágica del diseño perfecto, pero sí te garantizamos que ajustarse a ciertos parámetros de calidad, creatividad, sostenibilidad y coherencia del mensaje son vitales para un packaging funcional, atractivo y exitoso en 2025.
Por último, recuerda que no debes dejar nada a la improvisación y que has de tener cada detalle bien hilado; detrás del envase hay toda una planificación estratégica de la empresa, que debe cumplir sus objetivos, y el packaging es el escaparate del producto, la puerta de entrada al éxito de ventas o al fracaso.
En Puntes somos expertos en gestión integral de la cadena gráfica. Te asesoramos paso a paso para que no tengas que preocuparte de nada. Tenemos el conocimiento y la técnica, las competencias y el saber hacer que te permitirán sacar adelante tu proyecto gráfico con la máxima garantía de calidad y un diseño adecuado, práctico y novedoso.
¡Esperamos que hayas tomado nota y que te sean útiles estos 6 errores a evitar en el diseño de tu packaging!

